Posteado por: patopato79 en: 11 enero 2010
Cuántas veces no les ha pasado que se quedan como tontos cuando ven pasar a alguien frente a Ustedes? Si son del tipo de los que no traen mucha pluma supongo que no harán nada, pero al final se quedan viendo como se aleja esa persona, a la que seguramente no volverán a ver, pero que, tambien estoy seguro, será objeto de sus próximas pajas. A poco no?
A mí me pasó recientemente. Estaba en un club “buga”, es decir, supuestamente heterosexual, festejando el cumpleaños de un compañero del trabajo. La verdad estaba un poco fastidiado porque estaba cansado y quería estar solo una hora para después irme a descansar a casa, pero en ese momento pasó frente a mi un hombre delicioso, ligeramente moreno, un poco agitanado, con unos ojos negros y que, aunque se notaba que se había rasurado temprano, ya ostentaba una nueva sombra de barba en su rostro. Pero lo mejor estaba por venir… pasó frente a mí sin verme, pero al darme la espalda, wowwww. Pude ver que poseía unas deliciosas nalgas, no grandes, como las de las vedettes, sino más bien redondas, sexys, y a partir de ese momento no pude apartar la vista de ese culo delicioso, imaginandome que lo penetraba con mi verga, y que me apretaba mientras me observaba con sus hermosos ojos negros, hasta hacerme venir dentro de su culito caliente.
Claro, solo fantaseaba con lo anterior, porque como ya les dije, el tipo tenía una pinta bastante masculina, por lo que no quise arriesgarme a recibir un madrazo (una hostia, un golpe pues).
Sin embargo, más adelante esa noche, tuve la oportunidad de aprovechar un pequeño detalle para iniciar una conversación con él y… qué creen? A pesar de que venía tambien con un grupo de amigos, el hermoso hombre se puso a conversar conmigo. Con decirles que en algún momento una de mis amigas me preguntó como se llamaba mi amigo y si se lo podía presentar, pues se veía que yo lo conocía de mucho tiempo atrás. Jajaja.
Hasta unas fotos nos tomamos juntos, claro que eso no fue lo único que tomamos. Ya que los tequilas estaban delicosos. Y más con una conversación con este cuate. Eso sí, no intenté aprovecharme d ela situación y decirle algo impropio, no fuera a ser que se ofendiese y de verdad quisiera golearme.
Desgriadamente llegó el momento en que una amiga de él quiso irse y le pidió que si podía llevarla a casa. Él se acercó para despedirse, lo que aproveché para preguntarle si esa chava era su novia, a lo que me respondió rotundamente que no, como si quisiera dejar claro que no había compromisos entre ellos dos. Yo le dije entonces “ah, pero seguro ella quiere ponerse cariñosa contigo, galán” y él contestó “puede ser, pero la verdad es que no quiero echar a perder una amistad por un acostón con ella”, es más, me dijo, mientras me veía a los ojos con sus deliciosos ojos negros: “¿te confieso una cosa? preferiría quedarme a seguir conversando contigo”.
No necesito decirles que en ese momento mi verga se volvió a parar gracias al comentario, pero sobre todo, a la mirada de este tipo. Lo malo del caso es que su amiga ya lo apuraba y junto a ella, otras 2, que también querían que les diera “ride”. En ese instante volteó, me abrazó fuertemente y dejandome sentir el aroma de su cuerpo y se despidió de mí, diciendo… “ojalá pronto pueda volver a verte por aquí”. Yo correspondí a su abrazo y le dije que seguramente volveríamos a vernos pronto para conversar y disfrutar otros tequilas, aprovechando para decirle “pues aunque no tengas muchas ganas si vas a tener algo con algunas de estas tipas, suerte matador”.
Me quedé triste mientras lo veía partir con sus amigas, y me dispuse a integrarme de nuevo a mi grupo de compañeros de trabajo.
Estaba sirviendome un tequila más, pensando en lo estúpido que fuí al no haber inventado un pretexto para pedirle su teléfono a este hermoso hombre cuando sentí que una mano viril tocaba mi hombro. ¡Dí la vuelta y era él de nuevo! Con una sonrisa en su rostro me ofreció una enorme disculpa por no haberme dado su tarjeta con sus números y sus datos en caso de que yo deseara estar en contacto con él.
Caray, me leyó el pensamiento. Pero aun mejor fue una nueva oportunidad para abrazarnos y quedar de acuerdo para llamarnos, tomar un par de tequilas y seguir conversando.
¿Quieren saber que sucedió la siguiente vez que nos vimos? Se los contaré muy pronto. Sólo les diré que vale la pena fantasear con esos tipos que de repente te encuentras por ahí… y es que, a veces, las fantasías se cumplen. Mmm, y ¡de qué forma!
Ya saben, manden sus relatos. Me encanta ponerme cachondo con ustedes. ¡Un abrazo y una mamada donde más les guste!
PD Gracias a mis amigos de homovenezuela. Ya vieron qué ragalazo nos han dado. La foto de Manuelito “Bombón” Sosa, totalmente desnudito. ¡Mmmm qué rico! ¡Creo que me haré un par de pajas con él!
muy interesante, quisiera saber el final
1 | entremildudas
11 enero 2010 a 2:38 PM
Muy bueno el relato, me ha encantado!!! Necesito saber que paso al final…xD
Un saludo